miércoles, 28 de diciembre de 2011

No es una bio-pic más

Traigo aquí un título difícil de ver en nuestras salas de cine comerciales, una de esas películas que te cambian la vida y la percepción de como se hace el cine. Y es que "Violeta se fue a los cielos" de Andrés Wood, es cine puro. Tiene momentos en los que las imágenes hablan por si solas, y otros momentos con diálogos duros, certeros y necesarios. Andrés Wood da rienda suelta a los sueños o ensoñaciones de la protagonista, Violeta, y los adhiere a la película mezclándolas con las escenas que recrean momentos de la vida de esta artista. Porque Violeta se fue a los cielos no es una biopic más. Es una forma diferente e inteligente de adaptar una biografía al cine.


La forma que tiene Andrés Wood de contarnos la vida de Violeta, dando multitud de saltos en el tiempo adelante y atrás  en la vida de esta, hacen que no perdamos interés en la historia. La mezcla de partes "reales" con ensoñaciones hacen que nos preguntemos qué es lo que estamos viendo y nos hace interesarnos más por el desenlace.

La música es otro de los elementos que ayudan a conformar la atmósfera de esta película. Todas las canciones de Violeta Parra están interpretadas por la maravillosa actriz Francisca Gavilán, que en mi opinión, conforma un personaje impecable.

Otro de los aspectos más destacados de este film es la caracterización, la fotografía y la ambientación, que te sumerge directamente en los años veinte y cincuenta de Chile.


En otro aspecto, esta película representará a Chile en los Oscars de Hollywood por lo que si consigue algún premio, puede que impulse la distribución de esta película en todo el mundo. También estará presente en los Goya de este año próximo, así que podemos esperar un efecto "Pa Negre" para este film.

Sin duda, una de las mejores películas que he visto en los últimos años.